Instalación de sistemas VRF y VRV
Un sistema VRF alimenta varias unidades interiores con un solo circuito de refrigerante y ajusta la capacidad según lo que pide cada ambiente. Lo instalamos en pisos de oficinas, clínicas y quintas grandes, con el cálculo de carga térmica hecho antes de elegir el equipo.
DesdeUS$ 180a US$ 260 por tonelada· tarifa nov-2026
Tiempo tipico de ejecucion: 2 semanas.
Que incluye
- Cálculo de carga térmica por ambiente antes de dimensionar
- Tendido de tubería de cobre con soldadura y barrido de nitrógeno
- Bases, soportes y tratamiento anticorrosivo de la unidad exterior
- Vacío con bomba y puesta en marcha con mediciones registradas
- Equipo cotizado aparte: entre US$ 950 y US$ 1.300 por tonelada
Cuándo conviene un VRF y cuándo no
El VRF se justifica cuando hay varios ambientes con horarios o cargas distintas. Una sala de reuniones llena a las diez y vacía a las once pide algo distinto que una oficina abierta ocupada todo el día, y un equipo único no puede con las dos: o enfría de más donde no hace falta, o se queda corto donde sí.
También se justifica cuando no hay dónde poner cinco unidades exteriores. Un VRF agrupa la capacidad en una o dos máquinas, lo que resuelve un problema que en Caracas es más estético y vecinal que técnico.
No conviene en un espacio único, en un local pequeño o cuando el presupuesto no da para hacer bien el resto de la obra. Un VRF mal instalado es más caro de reparar que tres splits bien puestos, y preferimos decirlo antes.
VRF frente a varios equipos independientes
Esta es la comparación que casi nadie publica, y es la que decide:
| VRF | On/Off o inverter independiente | |
|---|---|---|
| Equipo | US$ 950 – 1.300 por tonelada | US$ 250 – 300 por tonelada |
| Instalación | US$ 180 – 260 por tonelada | US$ 100 – 150 por tonelada |
| Total por tonelada | US$ 1.130 – 1.560 | US$ 350 – 450 |
| Tiempo de obra | 2 semanas | 3 días |
| Control | Por ambiente | Por equipo |
Una tonelada en VRF cuesta entre tres y cuatro veces más que la misma tonelada en equipos independientes. Decirlo de frente ahorra conversaciones: el VRF no es la opción barata y no pretende serlo. Se paga por el control por zona, por el consumo a carga parcial, por la vida útil y porque en un edificio de verdad no caben diez unidades exteriores en la fachada.
Si lo que necesita es climatizar un local de un solo ambiente, la respuesta honesta es que no necesita un VRF.
Qué significa cada punto de nuestra instalación
Los cinco puntos de arriba no son una lista de buenas intenciones. Esto es lo que hay detrás:
El cálculo antes de dimensionar. Un VRF sobredimensionado no deshumidifica y cicla sin parar; uno corto trabaja al límite todo el día. Los dos se rompen antes de tiempo. El cálculo por ambiente es lo que fija cuántas toneladas van y dónde.
El barrido de nitrógeno al soldar. Sin él, el cobre se oxida por dentro mientras se suelda y esa escama termina en el compresor. Es un trabajo que no se ve y que no aparece en ninguna foto de entrega, pero decide si el sistema llega a los diez años.
Las bases, los soportes y el anticorrosivo. La unidad exterior pesa y vibra. Una base improvisada se convierte en ruido estructural en el segundo año, y en zona costera una carcasa sin tratar se pica en meses.
El vacío con bomba antes de liberar la carga. Saca la humedad del circuito. Si queda agua adentro, se forma ácido y el compresor se muere sin que nadie entienda por qué.
La puesta en marcha medida. Registramos presiones de trabajo, amperaje real contra el de placa y temperatura de suministro. Si algún valor no cuadra, no se entrega la obra.
Marcas que instalamos
Trabajamos con LG, que es la línea donde más obra tenemos —unas 500 toneladas instaladas, incluidas las series Multi V 3 y Multi V 5—, además de Midea, Carrier, Trane y una veintena de marcas más según lo que pida el proyecto.
No somos distribuidor autorizado de ninguna, y lo decimos a propósito: la credencial que podemos mostrar no es un certificado de representación, son las toneladas instaladas y en servicio.
La marca importa menos de lo que parece en el catálogo y más de lo que parece a los tres años. Lo que de verdad pesa al elegir es si la tarjeta electrónica de ese modelo se consigue en el país sin esperar tres meses, y si el rango de capacidades cubre lo que pide el cálculo sin obligar a sobredimensionar. Por eso recomendamos el equipo después del cálculo y no antes: primero se sabe cuántas toneladas y en cuántos ambientes, y con ese número se elige qué marca lo resuelve mejor.
Una obra: Qta. San Luis, 20 toneladas
Sistema VRF LG Multi V 3 de 20 toneladas en una quinta de Caracas. El reto no fue térmico sino de instalación: agrupar la capacidad en una sola unidad exterior, esconder el recorrido de tubería y dejar el control por ambiente para que no se climatice la casa entera cuando solo se usa un ala.
Es el caso típico de residencia donde un VRF sí se justifica: varios ambientes, uso desparejo a lo largo del día y una fachada donde no caben seis condensadoras. La alternativa —seis equipos independientes— habría costado menos de entrada y más cada mes, además de llenar el patio de máquinas.
¿Tiene un proyecto parecido? Lo vemos en sitio, calculamos la carga por ambiente y entregamos la propuesta por escrito con equipos, alcance, tiempo y precio.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuánto cuesta un sistema VRF?
- La instalación va de US$ 180 a US$ 260 por tonelada y el equipo se cotiza aparte, entre US$ 950 y US$ 1.300 por tonelada. Un sistema de 20 toneladas —un piso de oficinas mediano— queda entonces entre US$ 22.600 y US$ 31.200 completo. El número exacto depende del recorrido de tubería, la cantidad de unidades interiores y el estado de la instalación eléctrica.
- ¿Qué diferencia hay entre VRF y VRV?
- Ninguna técnica. VRV es la marca registrada con la que Daikin bautizó la tecnología y VRF es el nombre genérico que usa el resto de la industria; LG la llama Multi V, y otros fabricantes tienen su propio nombre comercial. Lo que cambia entre marcas es el rango de capacidades, la electrónica de control y la disponibilidad de repuestos, no el principio de funcionamiento. Si un proveedor le cobra más por llamarlo VRV, le está cobrando por el nombre.
- ¿Cuánto tarda la instalación?
- Dos semanas para un sistema típico, contadas desde que llega el equipo. El tendido de tubería y la obra civil son lo que marca el ritmo, no el montaje de las unidades. En obra nueva trabajamos coordinados con el cronograma del constructor; en remodelación hay que contar los días de acceso al cielo raso.
- ¿Consume menos un VRF que varios splits?
- Sí, y la razón es que modula. Un split arranca y para a plena potencia; un VRF ajusta el caudal de refrigerante a la demanda real de cada ambiente, así que pasa la mayor parte del día trabajando a carga parcial. La diferencia se nota en el recibo a partir del segundo mes, no en el folleto.
- ¿Hay repuestos de VRF en Venezuela?
- Para las marcas con las que trabajamos, sí. Es justamente la razón por la que no instalamos cualquier equipo: un sistema de 20 toneladas que queda sin repuestos es un problema de años. Llevamos unas 500 toneladas instaladas de LG y 100 de Midea, que son las dos líneas con mejor disponibilidad local.